No me rendiré hasta beber en la fuente de tu
amor,
hasta que tus labios se fundan lentamente con
los míos,
hasta que tus besos ardientes desaten toda mi pasión
y descubras cada uno de mis secretos
prohibidos.
No me rendiré hasta sentir tu esencia en mi
suspirar,
hasta que tu lengua encienda el huracán de mis
deseos,
hasta que me hagas prisionera del veneno de tu boca
y me condenes a besarte hasta perderme en tu aliento.
No me rendiré hasta sentir las caricias de tu amor,
hasta que tus manos dibujen cada curva de mi
cuerpo,
hasta que tus dedos conquisten cada paraje en mi ser
y conozcas cada uno de mis prohibidos anhelos.
No me rendiré hasta sentir tu abrazo en mi despertar,
hasta que el roce de tu piel despierte el volcán de mis deseos,
hasta que me hagas prisionera del embrujo de tus caricias
y me condenes a abrazarte hasta sentirte latir en mi pecho.
No me rendiré hasta sentir el poder de tu
amor,
hasta que naufragues en mi mar de placer eterno,
hasta que tu espada de acero se adentre en mi ser
y hagas realidad cada uno de mis inconfesables sueños.
No me rendiré hasta sentir tu fuego quemando mi interior,
No me rendiré hasta sentir tu fuego quemando mi interior,
hasta embriagarme con el vigor y la juventud de tu cuerpo,
hasta que me hagas prisionera del vaivén de tus caderas
y me condenes a amarte hasta sentirte estallar de deseo.
Adoración Medina
7/10/13
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